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La mercadería sin vender ronda entre 8500 y US$9000 millones Fuente: Archivo – Crédito: Diego Lima / LA NACION

as restricciones que se anunciaron en torno del dólar podrían demorar en lo inmediato la venta de soja, que ya exhibe un retraso, aunque acelerarse si el Gobierno logra estabilizar el tipo de cambio.

Esa es la lectura que por estas horas realizan expertos del agro tras las medidas oficiales. Más allá de este factor puntual vinculado con las disposiciones del Gobierno, en la mesa de análisis también está la expectativa de qué pasará si se genera una brecha importante con el mercado informal de la divisa y qué hará Alberto Fernández con las retenciones si gana en octubre. Una eventual suba de los derechos, es decir que los productores ya vayan esperando eso, podría acelerar ventas.

Según las fuentes, entre soja sin comercializar y entregada a las fábricas pero sin precio los productores tienen entre 25 y 30 millones de toneladas. En valor son de 8500 a 9000 millones de dólares.

«Si vende soja para tener pesos para cubrir costos, lo tendrá que hacer en la parte que necesite. Nadie va a posicionarse en pesos, nadie va a vender soja para comprar dólares porque pierde en la diferencia de cambios. Va a vender estrictamente lo necesario hasta que desaparezca la brecha entre (el dólar) vendedor y comprador en el mercado cambiario», indicó.

Para Gustavo López, de la consultora Agritrend, el actual contexto «va a llevar al productor a ver muy bien qué está haciendo».

López agregó que el mercado internacional, que bajó, y lo que ocurra con las retenciones son factores que influyen en la decisión del productor. «Hay cosas a favor y en contra que lo hacen dudar mucho», opinó.

Para Juan Manuel Garzón, economista del Ieral, de la Fundación Mediterránea, la comercialización de soja está entre 5 y 7 millones de toneladas atrasada respecto del patrón histórico a esta altura del año.

«Lo que venimos viendo es que la comercialización se ha ido demorando, que muchos productores propietarios y quienes no producen pero cobran su alquiler en soja, suelen ser los que a esta altura tienen soja. Son los que pueden quedar sin vender. Los que trabajan en campo alquilado no deben tener mucha mercadería sin vender», analizó.

Para el economista, entre estos actores que tienen soja sin vender «muchos de ellos no tienen la necesidad, la urgencia económica o financiera y pueden demorar la comercialización» .

«Seguir con soja es seguir con un activo líquido y con los futuros, las posiciones octubre, noviembre o enero, que cotizan más alto que los precios actuales, la expectativa es que los precios internacionales van a ser más altos», añadió.

Una eventual suba de retenciones podría anticipar ventas si gana Alberto Fernández
Una eventual suba de retenciones podría anticipar ventas si gana Alberto Fernández Fuente: Archivo

Garzón remarcó: «En este contexto de turbulencia en el mercado cambiario, me parece que la comercialización se frena. Entonces, en la medida que sigamos con estas turbulencias, con el tipo de cambio muy volátil y con esta sensación de no saber si la crisis está controlada o no, me parece que esto actúa como un factor pro retención».

Para el experto del Ieral, si se logra estabilizar el tipo de cambio y se percibe que la situación está más controlada, «a priori eso contribuye a una mayor comercialización».

En su visión, otro factor que entra en la evaluación de los productores a la hora de decidir comercializar o no es qué puede pasar con los derechos de exportación.

«Es casi un hecho que suban a partir del próximo Gobierno. Ahí el productor tiene que evaluar ese riesgo de la posibilidad de que el derecho suba y la soja baje de valor. Es el riesgo que afronta quien tiene mercadería sin vender», dijo.

Destacó que no es una buena señal si aparece una brecha importante para el dólar con un mercado paralelo. «Si esa mercadería vale más que la restricción de lo que te permiten comprar en el Central, el que se pase de esa restricción va a tener que comprar dólares más caro. La aparición de esta brecha no ayuda a la decisión de seguir manteniendo soja, mientras mayor sea la brecha y si tenés restricciones y tenés que recurrir al mercado paralelo, no te conviene seguir teniendo la soja. Es preferible cambiarla por dólares antes que la brecha siga subiendo», apuntó.

Para Eugenio Irazuegui, de la firma Zeni, «es esperable que para vender soja o cualquier grano se pida dolarizarlo».

En tanto, en opinión de Matías Amorosi, de AZ Group, la venta del grano se puede acelerar porque, remarcó, «el temor es grande y la incertidumbre es gigante» en torno al contexto actual.

Matías Amorosi, CoFounder AZ Group 

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Por: Fernando Bertello

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